
Hoy celebramos con alegría a Santa María Mazzarello, mujer sencilla, valiente y llena de amor por los jóvenes. Su vida fue un reflejo de cercanía, esperanza y confianza en Dios, dejando una huella profunda en la educación y acompañamiento de niños y jóvenes de todo el mundo, iniciando junto con Don Bosco, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora – Salesianas.
Madre Mazzarello, nuestra querida Main, enseñó que la verdadera santidad se vive en lo cotidiano: en una sonrisa, en el servicio humilde, en la paciencia y en la alegría compartida. Con corazón de madre supo acoger a cada joven tal como era, creando ambientes donde todos podían sentirse queridos, valorados y acompañados.
En este día especial damos gracias por su ejemplo luminoso, que sigue inspirando a tantas comunidades educativas y familias salesianas. Que su espíritu de sencillez, alegría y amor siga guiando nuestro caminar y animándonos a construir un mundo más humano y fraterno.
¡Feliz día de Madre Mazzarello! Que su legado continúe vivo en cada gesto de bondad y en cada joven que sueña con un futuro mejor.



