
Desde Fundación Canaria Main, como parte de las Plataformas Sociales Salesianas, nos sumamos a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente y a la llamada de Iglesia por el Trabajo Decente: «Ante la exclusión, trabajo decente».
Para quienes acompañamos cada día a jóvenes, personas migrantes y familias en situación de vulnerabilidad, hablar de trabajo decente es hablar de mucho más que de empleo. Es hablar de derechos, oportunidades, autonomía y de la posibilidad real de construir un proyecto de vida digno.
Cuando trabajar no es suficiente
Durante mucho tiempo hemos entendido que acceder a un empleo era el paso fundamental para alcanzar la autonomía. Sin embargo, hoy esta relación no siempre se cumple.
El aumento del coste de la vivienda, los salarios insuficientes, la temporalidad o las jornadas parciales no deseadas hacen que muchas personas, aun trabajando, continúen viviendo situaciones de precariedad.
Esta realidad afecta especialmente a la juventud y a las personas que parten de situaciones de mayor vulnerabilidad.
En Fundación Canaria Main acompañamos a jóvenes que quieren emanciparse pero encuentran enormes dificultades para hacerlo, y a personas migrantes que necesitan oportunidades para desarrollar sus capacidades y construir un futuro en nuestra sociedad.
Por eso, para nosotras y nosotros, trabajo decente y vida digna son realidades inseparables.
Acompañar desde una mirada integral
Nuestra experiencia nos enseña que la inserción laboral no puede trabajarse de manera aislada.
Una persona puede necesitar formación, pero también acompañamiento emocional. Puede encontrar un empleo y, sin embargo, no disponer de una vivienda adecuada. Puede tener capacidades y motivación, pero encontrarse con barreras administrativas o sociales.
Por eso, desde Fundación Canaria Main apostamos por procesos integrales y personalizados, acompañando a jóvenes y personas migrantes en sus itinerarios de formación, inserción sociolaboral y autonomía.
Esta mirada forma parte de nuestra identidad salesiana: estar cerca de cada persona, reconocer sus capacidades y caminar a su lado para que pueda desarrollar su propio proyecto de vida.
Formación, empleo y vivienda: un mismo camino
La formación es una herramienta fundamental para combatir la exclusión. Adquirir competencias, mejorar la empleabilidad y acercarse al mundo laboral son pasos esenciales, especialmente para quienes encuentran mayores dificultades para acceder a un empleo.
Pero también sabemos que conseguir un trabajo no siempre es suficiente.
La dificultad de acceso a la vivienda, especialmente para la juventud, condiciona directamente los procesos de emancipación. Por eso, programas como Valdocco, con sus Hogares de Emancipación Juvenil, integran formación, inserción sociolaboral y acompañamiento hacia la autonomía.
La vida de las personas no está dividida en departamentos. Tampoco debería estarlo nuestra respuesta.
Una oportunidad para toda la sociedad
Hablar de trabajo decente implica también hablar de corresponsabilidad.
Las entidades sociales podemos acompañar, formar y conectar, pero necesitamos empresas comprometidas con la inclusión y con unas condiciones laborales dignas.
Desde Main queremos seguir tendiendo puentes entre las personas y el tejido empresarial de Canarias, apostando por empresas que reconozcan el talento, combatan los prejuicios y entiendan la diversidad como una fortaleza.
Porque incorporar a personas que han tenido dificultades para acceder al mercado laboral no es solo una acción social: es también una oportunidad para nuestras empresas y para nuestra sociedad.
Una llave que debemos cuidar entre todas y todos
Como integrante de las Plataformas Sociales Salesianas, Fundación Canaria Main hace suyo el compromiso de defender un trabajo que permita vivir con dignidad.
Seguiremos apostando por la formación, las oportunidades y las segundas oportunidades. Seguiremos acompañando a jóvenes y personas migrantes en sus procesos de autonomía. Seguiremos trabajando con empresas y administraciones para abrir caminos de inclusión.
Porque un empleo no debería ser únicamente una nómina a final de mes. Debería permitir tener un hogar, cuidar, descansar, aprender, participar y mirar al futuro.
Porque trabajar debe permitir vivir.
Y porque, desde nuestra identidad salesiana, creemos que acompañar a cada persona para que pueda construir su propio proyecto de vida es también una manera concreta de trabajar por una sociedad más justa, inclusiva y fraterna.
Ante la exclusión, trabajo decente.
Ante la precariedad, derechos.
Ante las barreras, oportunidades.
Y ante cada historia, una comunidad dispuesta a acompañar.
-> MANIFIESTO TRABAJO DECENTE PLATAFORMAS SOCIALES SALESIANAS




